Las personas pueden cambiar y mejorar sus vidas de forma planificada y de manera consciente. Este es el mensaje resumido. Porque si hay algo que nos queda claro después de la lectura de este libro certero, práctico y bien documentado, es que el coaching no es algo mágico que funciona independientemente del esfuerzo.
El compromiso con uno mismo significa tomar decisiones, asumir riesgos, entender la propia vida, marcarse objetivos realistas, establecer un plan de acción cuidadoso y cumplirlo para conseguir logros, y eso exige esfuerzo.

Charles Darwin nos decía que “no es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que responde mejor al cambio”.

La tarea de sobrevivir tiene mucho que ver con la capacidad que tenemos los seres humanos para resolver problemas, para afrontar obstáculos y aprender de los errores. Por ello los autores de este pequeño manual nos animan a ponernos ya a la tarea de mejorar nuestras vidas y, con ello, cambiar y mejorar nuestras organizaciones. Significa por empezar a tomar conciencia de lo que somos, asumir el riesgo de ser imperfectos y aprovechar el tiempo que tenemos. Los obstáculos en el camino no serán más que oportunidades de crecimiento.

Mejorar nuestras vidas no significa convertirse en algo que no se es, sino en comenzar a vernos con ojos nuevos y desarrollar, con acompañamiento y orientación de un experto, el potencial que tenemos.

Necesitamos reinventarnos y motivarnos constantemente porque esta es la raíz de la que nace el cambio, no de la erudición o el conocimiento.

Sabemos que no basta sólo con pensar la vida.

Agradecemos a los autores que nos recuerden que es en la decisión firme del cambio y en la acción que tiene un plan y exige esfuerzo el espacio privilegiado en donde mejora la vida, se consiguen resultados y cuajan proyectos.